El jardín de las políticas Ilusorias

abril 2, 2023 Por soplodebendicion

En el maravilloso mundo de la literatura, el escritor argentino Jorge Luis Borges ocupa un lugar único y mágico. Su estilo literario es una mezcla de erudición, imaginación y filosofía, que nos lleva a través de laberintos de ideas y realidades. Por eso, al abordar un tema como la pobreza y la corrupción en la política, no puedo evitar pensar en Borges.

Quizás en el mundo borgiano, la pobreza y la corrupción no existan. Quizás en su universo literario, la política sea un juego de palabras, donde el poder se construye a través de la inteligencia y la creatividad. Pero en nuestra realidad, la pobreza y la corrupción son problemas muy reales que afectan a millones de personas en todo el mundo.

La casta política, esa élite de gobernantes que se perpetúa en el poder, es una de las causas principales de la corrupción y la pobreza. Borges, con su perspicacia y su ingenio, habría encontrado una manera de describir la casta política como una especie de aristocracia moderna, que se aferra al poder como una obsesión y que utiliza su posición para enriquecerse a sí misma en detrimento del pueblo.

Pero Borges también habría visto la tristeza y la angustia que se siente al vivir en un mundo marcado por la pobreza y la resignación. Habría explorado las causas profundas de esta situación, tal vez encontrando la raíz del problema en la falta de oportunidades y la ausencia de justicia social.

En el universo borgiano, la batalla cultural sería una lucha entre la inteligencia y la ignorancia, entre la libertad y la opresión. Tal vez Borges habría visto la necesidad de un cambio de época, una revolución en la forma en que pensamos y actuamos, que nos permita superar la pobreza y la corrupción.

La dialéctica pobre de los políticos no habría escapado a la atención de Borges. Él habría encontrado una manera de describir la vacuidad de sus discursos, la falta de sustancia y la superficialidad que permea la política moderna.

En el mundo borgiano, la solución a la pobreza y la corrupción podría ser una utopía inalcanzable. Pero en el mundo real, la solución podría estar en una sociedad más justa, en la educación y en la toma de conciencia de los problemas que nos afectan a todos. Tal vez Borges habría escrito sobre la necesidad de la acción, de la resistencia y de la lucha contra la injusticia.

En definitiva, la perspectiva borgiana nos invita a reflexionar sobre la pobreza y la corrupción en la política de una manera más profunda e imaginativa. Borges habría visto en estos problemas una oportunidad para explorar las complejidades de la sociedad y del ser humano. Al seguir su ejemplo, podemos encontrar nuevas soluciones y nuevos caminos para construir un país, un mundo mejor.

Autor: Sebastian Roco